Guía para lavar edredones y nórdicos en casa

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Todos los años igual. Te metes en la cama con tu nórdico, como cada noche, y te despiertas como si hubieras estado en una sauna. Es el punto de inflexión que nos indica que el verano ha llegado y que es hora de guardar la ropa de cama de invierno. Pero, ¡un momento! No vale eso de enrollar el edredón y meterlo en el canapé o el armario. Al menos si no quieres que en otoño este huela de forma desagradable. Adelanta trabajo y asegúrate de obtener los mejores resultados con esta guía para lavar edredones y nórdicos en casa.

¿Qué tipo de nórdico tienes?

Antes que nada, debes confirmar que tu nórdico o edredón se puede meter en la lavadora o si por el contrario es preciso un lavado en seco. Este último caso es más común en aquellos que contienen plumón y, por tanto, no podremos lavarlos en casa. En cualquier caso, es tan fácil como consultar la etiqueta con las instrucciones del fabricante.

También tendremos que comprobar que el edredón no tenga ningún agujero o zona descosida, ya que si lo metemos en la lavadora en este estado existen muchas posibilidades de estropearlo de forma definitiva.

Lavar el edredón en la lavadora

¡Llegó el momento de meter el edredón en la lavadora! Por si te surge la duda, no puedes introducir ninguna otra prenda en el lavado, ya que la fricción podría afectar las fibras del edredón. Lo que sí deberás meter en el tambor son pelotas de tenis nuevas. ¡Sí, has oído bien! El truco de las pelotas es muy útil para evitar que el relleno se apelmace, asegurándonos que siempre esté en movimiento.

Utiliza el programa para ropa delicada y sin suavizante, preferiblemente con agua fría o con una temperatura por debajo de la indicada por el fabricante en la etiqueta. Es muy importante que, una vez finalizada la fase de lavado, realices varios aclarados para eliminar cualquier resto de detergente y que este quede impregnado en las plumas.

Fase de secado

En el caso de que optemos por el secado al aire libre, debemos asegurarnos que el día sea cálido y que corra brisa para que las fibras del edredón se sequen por completo. Y nunca ponerlo directamente al sol, pues pueden aparecer manchas amarillas.

Si por el contrario vas a utilizar la secadora, introduce el edredón en una bolsa de secado y acompáñalo (fuera de la bolsa) con pelotas de tenis.

¡Ya tenemos listos nuestros edredones para el próximo otoño! Una vez lavados, ahorra espacio guardándolos en bolsas de almacenaje al vacío para evitar que los olores se acumulen en la ropa durante los meses de verano. Con estos trucos, ya puedes atreverte a lavar edredones y nórdicos en casa.

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