¿Cómo almacenar adecuadamente los alimentos?

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Cuando me independicé me di cuenta de que los alimentos no me duraban en buenas condiciones tanto tiempo como en casa de mis padres. Mi nevera era un caos de ajos, limones y cebollas que rodaban por las estanterías sin destino. Y tuve que tirar mucha comida con mal aspecto. Investigué un poco y aprendí a almacenar los alimentos de forma correcta. Así, empecé a rentabilizar mi economía doméstica.

Y vosotros, ¿sabéis almacenar los alimentos de forma idónea?

 

  • Alimentos a guardar en el congelador
    • Pescado: debemos congelarlo solo si es muy fresco.
    • Marisco: en este caso, es mejor congelarlo una vez cocinado
    • Carnes: las carnes hay que congelarlas tras limpiarlas bien, y retirarles la grasa, los tendones y la piel. La carne de cerdo y cordero se conserva en buen estado en el congelador hasta 8 meses. La de ternera y cordero, hasta un año.
  • Alimentos a almacenar en la nevera
    • Las frutas y las verduras: debemos guardarlos en el cajón inferior, en bolsas perforadas. Idealmente en cajones diferentes (si nuestra nevera tiene más de uno).
    • Los lácteos: hay que almacenarlos en la parte superior del refrigerador
  • Alimentos que conservar a temperatura ambiente, en lugar fresco y seco
    • Patatas y tomates: hay que guardarlos fuera del refrigerador y conservarán así sus propiedades organolépticas. El tomate, sobre todo, es uno de esos alimentos que, casi sin pensar, metemos en la nevera. Lo cierto es que cuando se dejan fuera de la nevera se potencia mucho más su sabor.
    • Pan: En bolsas herméticas se conserva perfectamente hasta 2 días. En caso contrario, lo mejor es meterlo en el congelador, envuelto en papel de aluminio.
    • Ajos y cebollas: Se conservarán hasta dos semanas

 

Un truco extra: el almacenaje del caldo.

 

Es muy útil, cuando cocemos verduras o carnes, conservar ese caldo que resulta de la cocción para darle más sabor a nuestros guisos. Para ello, lo mejor es reducirlo en el fuego hasta que se quede un caldo muy concentrado. A continuación, lo vertiremos en tarros individuales de menor tamaño, y congelaremos. De este modo podemos sacar la cantidad que necesitemos para elaborar el plato que sea. Y, una vez descongelado, reduciremos la concentración añadiéndole agua.

 

Saludos, Mateo

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